Eduardo Álvarez

Estoy en una casa, la llamo loft.
Yo digo que es un loft
porque es alta y continua.
Duermo en un diván:
el diván ha terminado
por hacerse al cuerpo
y el cuerpo al diván.
Todo debe estar cerca:
por ejemplo, la radio
cerca del bocho
y a distancia del brazo.
La comida, un kilo de pan diario,
por caso, en el diván y al alcance.
El vaso con agua, igual.
El libro de turno, en el sillón.
Papel y lápiz, ahí.
El celular, desgraciadamente cerca.
El maldito Valium bien lejos…
El maldito Valium bien, bien, lejos…

Publicado en la sección del taller de escritura de la Revista Hecho en Buenos Aires (número de diciembre de 2008)

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