Para no morir

“No hubo demoras ni obstáculos. Ni judicialización. Ni médicos que pretendieran mirar para otro lado frente al reclamo de un derecho. Así, en silencio, con absoluta reserva, sin escándalos ni movilizaciones de grupos fundamentalistas, ni presiones de purpurados, ni rezos en coro de monjas compungidas, se realizó en la Maternidad del Hospital Regional Ramón Carrillo, de Santiago del Estero, un aborto no punible a una joven discapacitada que había sido violada. La interrupción del embarazo se consensuó donde siempre debería consensuarse una práctica médica: en un consultorio. Y no en un tribunal, como ha sucedido en los últimos años en diversos casos similares en distintas provincias. El director del Servicio de Maternidad, Martín Costas, estimó que es probable que puedan ocurrir otros casos similares. “Y en estas situaciones, dentro de lo malo de una violación, es bueno que la gente del interior sepa, una vez producido el embarazo, que no hace falta recurrir a organizaciones intermedias para interrumpirlo”, señaló.

Cuando el aborto se realiza en condiciones sanitarias seguras, como ocurrió en el hospital santiagueño, con un equipo médico preparado, no hay riesgos. La vida de la mujer no corre peligro. No quedan lesiones. Otro aspecto para destacar. De ahí la importancia de que se avance con un protocolo de atención de los abortos no punibles en todo el país, para que los médicos se sientan respaldados y las mujeres que soliciten la intervención no se enfrenten a dilaciones inoportunas o prefieran recurrir a métodos precarios o al circuito de consultorios clandestinos, con los riesgos que implica.

No siempre los hospitales públicos han respondido como el de Santiago del Estero. Por negarse a practicar un aborto terapéutico, también no punible, a la joven Ana María Acevedo, están procesados por el delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público y lesiones graves culposas en concurso real” el ex director del Hospital Iturraspe, de la ciudad de Santa Fe, Andrés Ellena, y los jefes de los servicios de Oncología, César Blajman, y de Ginecología, Raúl Alejandro Musacchio. El aborto que reclamó Ana María Acevedo le hubiese permitido acceder al tratamiento contra el cáncer que la aquejaba. La muchacha murió el 17 de mayo de 2007.”

Mariana Carbajal
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-122958-2009-04-10.html
http://www.despenalizacion.org.ar/

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