estaban riquísimas . this is just to say

ciruelas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es solo para decirte

 

que me comí

las ciruelas

que había en

la heladera

 

quizá

te las guardabas

para el

desayuno

 

Perdón

estaban riquísimas

tan dulces

y tan frías

*

Versión mía y de Osvaldo Fernández
del famoso y muy traducido poema “This is Just to Say”
de William Carlos Williams.

Seguramente se parece a las demás versiones,
sobre todo a las argentinas, en rioplatense,
nuestra habla, donde las neveras son heladeras.
Sin duda está en ella nuestro lenguaje compartido,
lo que pasa en casa cuando termina el verano
y empieza el otoño.
Lo tradujimos desde nuestro amor por las ciruelas,
desde nuestros diálogos (decimos, efectivamente,
qué dulces, qué riquísimas, incluso, qué sabrosas),
desde nuestra competencia por las gotitas de miel,
que yo confundo y llamo, empalagosamente,
rocío de miel..

*

A la foto la saqué con el celular
cuando el bol todavía estaba repleto
de ciruelas gotita de miel
en nuestra heladera.

 

 

Gustavo Gottfried . Y acá estoy yo

Genealogía

Cuando se conocieron
tenían más de 30 años
así que antes de mi padre
la bella Esther había tenido
varios pretendientes.

Al libro con las obras de Oscar Wilde
ese de tapas de cuero y hojas de papel de arroz
se lo había regalado uno de ellos. Era ingeniero
rubio, alto, buen mozo, delicado y culto.

Así que todo andaba de maravillas
hasta que el incauto decidió hablar
de sus orígenes: se sentía más alemán
que judío. Fue en ese instante
que mi madre se dijo a sí misma:

“no todo lo que brilla es oro”
y ante la atónita mirada del muchacho
comunicó la decisión de interrumpir
el vínculo de inmediato. Declinó
también la intención caballeresca
de escoltarla hasta su casa.

Y acá estoy yo: a veces soy mi padre
otras, mi madre y de a ratos, también
un alemán orgulloso
que espera otra oportunidad.

*

De La austeridad es la divisa de mi familia, mágicas naranjas, Buenos Aires, 2017.

Hugo Padeletti (1928-2018)

 

Uno escribe poemas

porque está vivo. No se puede
enfriar el Ecuador y calentar
la Antártida; se puede

templar la voz. Las evasivas
palabras
se avienen al pautado molinete

del tiempo. Sin ponerse
fuera de sí – corpóreas,
consteladas –

son éxtasis. Leudante
es el sesgo innombrable
que se refracta: lo no dicho

produce clima, al pensamiento
le brotan yemas, un acento
de lenta languidez

de pronto es instrumento
de rebato. ¡Oh falacia
de ser ajeno, exiguo, vieja muda

que asfixia: la evidencia
despierta te descarta! ¿No es el arte
[la poesía, ¿no?]
del plantío en la lluvia, su primicia

de verde dicha? Fugitivos
brillantes en las ramas, alegría
sin yo, toda sumida

en el objeto. Instante,
revelación. ¿De qué?
No hay sujeto

que lo predique. Meta
del anzuelo en el agua
es presentarlo: a veces,

eso pica.

 

*

Parte de la inolvidable lectura de Hugo Padeletti el viernes 20 de noviembre de 2015 en el ciclo Poesía en la Terraza #10, Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.

 

Paula Irupé Salmoiraghi . que no se me note el alma de piedra

 

Yo estoy allá

Me miro y me doy pena:
sentadita allá en mi infancia triste.

 

 

Querida poesía:

Caé sobre mí gota a gota
horadame
haceme porosa
que no se me note
el alma de piedra.

 

 

Toque

Me tocaste.

Y mi cuerpo de acero
se acordó de ser arcilla.

 

 

Underworld cotidiano

¿Vieron Underworld
la película
de hombres lobos
y vampiros?

¿Se acuerdan de la parte
en la que el héroe enamorado
tira baldes de pintura negra
contra los ventanales del galpón
porque amanece y su vampira
debe ocultarse del sol?

Siempre fue para mí
la perfecta
escena de amor.
Pienso en ella
cuando Gustavo
mata mosquitos a los golpes
contra la pared de mi pieza
mientras yo
semidormida
le señalo:
allá hay otro.
Y él aplaude en el aire y me pregunta:
¿Lo maté?, mostrándome
las manos
abiertas.

 

*

Estos poemas de Paula Irupé Salmoiraghi son de su libro El cajón de las manzanas podridas (Baltasara Editora, Rosario, 2016).

Los leímos en el taller de la semana pasada con las chicas del Frida: hablamos de cómo un poema puede ser breve y lírico-poderoso, o largo y narrativo-rítmico, de lo certeros y bellos que son estos textos. Y de la verdad dislocada de la poesía: nos quedamos convencidas de que la “perfecta escena de amor” no es tanto la de la peli, sino la de Gustavo y ella, una escena tan feliz que el aplauso nos sonó más a risa, a risa compartida, que a aplauso.

Al fin éramos todxs iguales

asterisco kurt vonnegut

I want to stand as close to the edge as I can without going over. Out on the edge you see all the kinds of things you can’t see from the center.

Quiero pararme tan cerca del borde como pueda sin caerme. Desde ahí, se ve todo lo que parece invisible si estás en el centro.

*

All moments, past, present and future, always have existed, always will exist.

Todos los momentos, pasados, presentes y futuros, existieron siempre, y siempre van a existir.

*

The year was 2081, and everyone was finally equal.

Corría el año 2081 y, al fin, éramos todxs iguales.

*

Tres citas del gran gran Kurt Vonnegut. Felicidades, y que el 2081 sea mañana.

Desplanetadas

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a esta entrada sobre el libro de poemas de mis compañeras del Centro de Integración Frida, Desplanetadas, que acaba de ser publicado, le corresponden muchas categorías del blog:

.amor amistad cultura filosofía
nos encontramos por más dos años en el taller de poesía y fanzine del Frida. nos escuchamos, hablamos y, a partir de esa escucha-habla, nos pusimos a escribir: desde el amor fecundo que se tienen las amigas, ese vínculo productivo que es la amistad para la filosofía, una relación que, como dice Blanchot, “no tiene dependencia, donde cabe toda la sencillez de la vida”.

.arte
el taller, los poemas, son un arte de movimiento doble: entre todas creamos algo y, en esa acción, nos recreamos: hablantes, escuchantes, lectoras, escritoras, recitadoras. todas esas artes combinadas, en y desde nosotras, están ahora en un libro, Desplanetadas.

.edición,
para ir de esa creación-combinación al libro, armamos las series de poemas que configuraron sus órbitas y galaxias de amor, eros, lucha, experiencia, felicidad, sueños. poemas singulares y colectivos, dispuestos en cada página con los desplazamientos que un sistema planetario pide.
en la tapa, que diseñó la profe de arte y reciclado del Frida, la China Gabriela Crespo Martí, está la imagen de nuestra frida guerrera con su universo en ebullición; y su voz, que se escucha bien clara, porque el pañuelo que lleva no es mordaza sino protección: usen el lenguaje para decir lo que les impida vivir.

.espiral 6
Bruno Rota de Espiral 6 diseñó el interior del libro, puso a girar los astros-poemas, hizo que cada serie brille y cada texto muestre su luz propia: los versos se deslizan cuando lo requiere la mecánica de su baile, los poemas se juntan o se alejan según su planetario juego de atracción.

.mujeres género feminismo
somos mujeres de mucha pasión: es una de las frases-bandera de la organización de la que formo parte, No Tan Distintas. desde ese apasionamiento, nos encontramos, hacemos y escribimos: como dice el poema-prólogo del libro, nos damos un poco de locura para crear, ahora que podemos decidir cuándo andar desplanetadas.

.poetas
27 mujeres en distintos momentos de 2015, 2016 y 2017 produjeron poemas singulares y colectivos, textos de furia, de amor, de humor y de dolor. una poética de la lucha, como se llama uno de los últimos textos grupales; del descubrimiento de la fuerza propia: hoy descubrí una parte de mí más fuerte; de la fuerza de todas, incluso si el yo gramatical está en singular: aunque no me quieras ver, me vas a ver.

.sobre el poder y la mentira y la violencia
nos quieren hacer creer que no tenemos esa fuerza, que no podemos juntarnos ni crear. pero, en estos poemas, cada vez que pisamos mal y nos caemos, no hay derrota: me enojé y me reí. me levanté. somos orgullosas y decimos que no. somos chicas pokemons go, no compramos lo que nos quieren vender, bien sabemos que la felicidad del sistema no tiene valor. que a la revolución se la cuenta y se la canta, y en ese contarla y cantarla, se la hace.