Mito . Muriel Rukeyser . Eso es lo que vos pensás

MITO
Mucho después, Edipo, anciano y ciego, vagaba por
los caminos. Sintió un aroma familiar. Era
la Esfinge. Edipo la increpó: “Quiero preguntarte algo.
¿Por qué no reconocí a mi madre?” “Porque diste la
respuesta equivocada”, contestó la Esfinge. “¡Pero eso fue
lo que hizo todo posible!”, exclamó Edipo. “No -respondió ella-,
cuando te pregunté: ¿qué camina en cuatro patas a la mañana,
en dos al mediodía, en tres a la tarde?, me contestaste:
el Hombre. Nada dijiste de la mujer”. “Pero si digo
Hombre -explicó Edipo- quedan incluidas las mujeres.
Cualquiera lo sabe”. A lo que ella retrucó: “Eso es
lo que vos pensás”.

MITH
Long afterward, Oedipus, old and blinded, walked the
roads. He smelled a familiar smell. It was
the Sphinx. Oedipus said, ‘I want to ask one question.
Why didn’t I recognize my mother?’ ‘You gave the
wrong answer,’ said the Sphinx. ‘But that was what
made everything possible,’ said Oedipus. ‘No,’ she said.
‘When I asked, What walks on four legs in the morning,
two at noon, and three in the evening, you answered,
Man. You didn’t say anything about woman.’
‘When you say Man,’ said Oedipus, ‘you include women
too. Everyone knows that.’ She said, ‘That’s what
you think.’

soy Nadie, vos quién sos. Emily Dickinson.

I’m Nobody! Who are you?
Are you – Nobody – too?
Then there’s a pair of us!
Don’t tell! they’d advertise – you know!

How dreary – to be – Somebody!
How public – like a Frog –
To tell one’s name – the livelong June –
To an admiring Bog!

*

¡Soy Nadie! ¿Vos quién sos?
¿Sos – Nadie – también vos?
¡Somos dos! No lo digás,
porque lo publicarán.

¡Ser – Alguien –, qué enorme carga!
¡Qué alarde – como una Rana –
presentarse – todo el año –
al fascinado Pantano!

the man who sold the world . bowie . stipe

Nos vimos en la escalera,
hablamos de lo que hicimos.
Yo no estuve ahí pero igual
me dijo que era su amigo,
no podía creerlo y le hablé
directamente a los ojos:
¿no te habías muerto solo
hace muchísimo tiempo?

¿Yo? No, yo nunca
perdí el control.
Estás frente al hombre
que vendió el mundo.

Me reí, le di la mano,
y me volví a mi casa.
Busqué la forma, el lugar,
deambulé por tantos años,
los miraba fijo, sin ver,
eran millones, millones.
¿Y si nos morimos solos
hace muchísimo tiempo?

¿Quién puede saberlo?
Yo no. Nosotros nunca
perdimos el control.
Estás frente al hombre
que vendió el mundo.

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Mi traducción octosílaba (las dos estrofas principales) al castellano.

La letra original aquí.

La interpretación-homenaje (creo que tanto a Bowie como al cover de Nirvana) de Michael Stipe aquí.

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Mucho se ha dicho sobre el significado de este tema; a mí me interesa tanto de este texto: la idea del desdoblamiento del yo, los saltos temporales, el viaje, las dudas, que todo se condense en un hombre que vende el mundo (que engaña al mundo y a la vez se vende a él). Y que seamos nosotros los que quedemos frente a ese hombre, en un último desdoblamiento-espejo.

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Ser judía en el siglo veinte . Muriel Rukeyser

Ser judía en el siglo veinte
es recibir una ofrenda. Rechazarla
pretendiendo invisibilidad, es elegir
la muerte del espíritu, la locura de la piedra.
Aceptarla, asumir la vida plena, cada agonía:
tu noche que se hunde en la sangre laberíntica
de los que resisten, pierden, y resisten: y Dios
reducido a ser rehén entre rehenes.

La ofrenda es tormento. No solo
la reiteración de la tortura, el aislamiento,
el martirio de la carne. Todo eso puede,
sí, existir. Sino el deseo que acepta,
el espíritu íntegro y fértil como garantía
de cada libertad humana, de su lucha
por ser libre, su atrevimiento
de vivir para lo imposible.

*

Mi versión de “To be a Jew in the twentieth century”, séptima parte del poema largo “Letter to the Front”, de Beast in View, el quinto libro publicado por Muriel Rukeyser, de 1944:

To be a Jew in the twentieth century
Is to be offered a gift. If you refuse,
Wishing to be invisible, you choose
Death of the spirit, the stone insanity.
Accepting, take full life. Full agonies:
Your evening deep in labyrinthine blood
Of those who resist, fail, and resist: and God
Reduced to a hostage among hostages.

The gift is torment. Not alone the still
Torture, isolation; or torture of the flesh.
That may come also. But the accepting wish,
The whole and fertile spirit as guarantee
For every human freedom, suffering to be free,
Daring to live for the impossible.

Poema . Muriel Rukeyser . Casi todas las mañanas me volvía un poco loca

POEMA

Viví en el primer siglo de las guerras mundiales.
Casi todas las mañanas me volvía un poco loca,
los diarios llegaban con sus relatos despiadados,
las noticias brotaban de distintos dispositivos
interrumpidas por intentos de ventas a los invisibles.
Llamaba a mis amigos por otros dispositivos;
ellos enloquecían también, por las mismas causas.
Pude al fin tomar lápiz y papel, escribir mis poemas
para otros invisibles, otros aún por nacer.
Durante el día pensaba en esos hombres y mujeres
valientes, en lugares remotos, queriendo vivir
sin etiquetas, con valores casi inimaginables.
Cuando la luz se apagaba y se encendía la noche,
tratábamos de imaginarlos, de encontrarnos unos a otros
para crear la paz, hacer el amor, reconciliar
la vigilia con el sueño, reconciliarnos entre nosotros,
con nosotros mismos. Tratábamos por todos los medios
de alcanzar el límite de nuestro ser, traspasarlo,
soltar los medios, despertar.

Yo viví en el primer siglo de todas esas guerras.

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Mi versión de Poem, el gran poema pacifista de Muriel Rukeyser.

Mujeres . Adrienne Rich . Por primera vez, en esta luz, puedo ver quiénes son.

Mujeres

Mis tres hermanas están sentadas

en unas rocas de obsidiana negra.

Por primera vez, en esta luz, puedo ver quiénes son.

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Mi primera hermana cose el traje que llevará al cortejo.

Se disfrazará de la dama Transparente

y todos sus nervios quedarán a la vista.

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Mi segunda hermana también cose

el tajo sobre su corazón, que nunca se cerró del todo.

Espera que ceda, al fin, la opresión en su pecho.

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Mi tercera hermana contempla

la costra rojiza que se extiende hacia el oeste, alejándose, hacia el mar.

Tiene las medias rotas, pero qué hermosa está.

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Women

My three sisters are sitting

on rocks of black obsidian.

For the first time, in this light, I can see who they are.

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My first sister is sewing her costume for the procession.

She is going as the Transparent lady

and all her nerves will be visible.

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My second sister is also sewing,

at the seam over her heart which has never healed entirely,

At last, she hopes, this tightness in her chest will ease.

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My third sister is gazing

at a dark-red crust spreading westward far out on the sea.

Her stockings are torn but she is beautiful.

Uno lee un poema. Se aparta, vuelve a leer, y pareciera que el poema cambió de lugar

“Los versos de Strand ahorran la emocionalidad explícita. Son siempre pistas que permiten intuir pérdidas, fisuras, la melancolía que nada remedia. Y cada tanto una iluminación que dura lo que una estrella fugaz. En la dialéctica entre el uno y el todo, la repercusión de lo exterior en la interioridad y, a su vez, la expresión de cómo la afecta, se mueve la escritura de Strand. Se mueve, escribí. Y ésta es la sensación que produce su poesía. Uno lee un poema. Se aparta, vuelve a leer, y pareciera que el poema cambió de lugar. En verdad se trata de otra cuestión: no es el poema el que cambió. Es uno. Porque el poema le modificó a uno la perspectiva: “Que la lengua es un error y que no se hace justicia con las cosas/ Cuando se las representa. El yo, diremos, nunca podrá/ Verse con un disfraz y nunca será visto sin él”, escribe Strand y establece, sin rodeos, los límites de la palabra poética.”

El texto completo del artículo de Saccomanno, publicado en 2012 en en el Suplemento Radar Libros de Página 12, aquí.

El gran Mark Strand (1934-2014) acaba de morir a los 80 años. Aquí hay una buena selección de sus poemas, en inglés y en castellano.

Y esta es mi versión de su bellísimo poema The Guardian, in memoriam.

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EL GUARDIÁN

El sol se oculta. El pasto es de fuego.
Perdido el día, perdida la luz.
¿Por qué amo lo que así fuga?

Vos que te ibas, que ya te fuiste,
¿qué cuartos oscuros habitás?
Guardián de mi muerte,

cuida mi ausencia. Estoy vivo.

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THE GUARDIAN

The sun setting. The lawns on fire.
The lost day, the lost light.
Why do I love what fades?

You who left, who were leaving,
what dark rooms do you inhabit?
Guardian of my death,

preserve my absence. I am alive.