Olga Orozco . Alrededor de la creación poética . Una tensión extrema se acaba de apoderar de la trama del mundo

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Separado de la divinidad, aislado en una fracción limitada de la unidad primera o desgarrado en su propio encierro, el individuo siente permanentemente la dolorosa contradicción de su parte de absoluto, que lo arrebata, y de sus múltiples, efervescentes particularidades, que le permiten vivir. Quiere ser otro y todos sin dejar de ser él, no invadiendo sino compartiendo. Ese sentimiento de separación y ese anhelo de unidad sólo culminan y se convierten en fusión total, simultánea y corpórea, en la experiencia religiosa, en el acto de amor y en la creación poética. El “yo” del poeta es un sujeto plural en el momento de la creación, es un “yo” metafísico, no una personalidad. Esta transposición se produce exactamente en el momento de la inminencia creadora. Es el momento en que la palabra ignorada y compartida, la palabra reveladora de una total participación, la palabra que condensa la luz de la evidencia y que yace sepultada en el fondo de cada uno como una pregunta que conduce a todas las respuestas, comienza a enunciarse con balbuceos y silencios que pueden corresponder a todos y a cada uno de los nombres que encierran los fragmentos de la realidad total. Su resonancia se manifiesta en una sorpresiva paralización de todos los sistemas particulares y generales de la vida. El poeta, con toda la carga de lo conocido y lo desconocido, se siente de pronto convocado hacia un afuera cuyas puertas se abren hacia adentro. Una tensión extrema se acaba de apoderar de la trama del mundo, próxima a romperse ante la inminencia de la aparición de algo que bulle, crece, fermenta, aspira a encarnarse, en medio de la mayor luz o de la mayor tiniebla. El ser entero ha cesado de ser lo que era para convertirse en una interrogación total, en una expectativa de cacería en la que se ignora cuál es el cazador y cuál es el animal al que se apunta. Algo está condensándose, algo está a punto de aparecer. Algo debe aparecer o el universo entero será aspirado en una imprevisible dirección o estallará con un estrépito ensordecedor en otros millares de fragmentos.

denise levertov por cynthia mansfield . venerable optimista, luz plateada

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Venerable optimista

Veía la oscuridad como una vestimenta raída

extendida en el aire.

A través de sus rasgaduras y agujeros de polillas

caía a raudales la luz plateada.

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Venerable Optimist

He saw the dark as a ragged garment

spread out to air.

Through its rents and moth-holes

the silver light came pouring.

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Denise Levertov, poeta, traductora y ensayista, nació en Inglaterra en 1923 y murió en EE.UU. en 1994. Publicó más de veinte libros de poemas. Fue también profesora y editora.

Cynthia Mansfield, traductora, profesora y poeta, murió en Argentina en 1999 a los 38 años de edad. Luego de recibirse de profesora, se volcó a la psicología social y trabajó con grupos carenciados en el barrio de Retiro, Buenos Aires. Apasionada de la traducción poética, se había propuesto hacer de ese oficio el trabajo de su vida.

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Fuente: Antología Poética, Denise Levertov, selección, traducción y prólogo de Cynthia Mansfield, Alción Editora, Córdoba, 2001.

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La imagen del cuadro View of G, de Paul Klee, es el motivo de tapa de la antología.

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“Asómbrate. Antes de dejar que el poema auténtico, bien labrado, emprenda sus propias aventuras por el mundo, fíjate si con un último movimiento de muñeca puedes bañarlo con unos pocos talismanes de diamantes que le darán poderes de los que -tú, nosotros- carecemos; pobres, indefensas criaturas somos los poetas, salvo en el momento de abandonar los poemas que hemos traído a la luz del día desde cavernas que no nos pertenecen pero de las que, de cuando en cuando, se nos confía la custodia, la entrada.”

Denise Levertov por Cynthia Mansfield

El cuerpo de la voz . Francine Masiello . Fragmentos . La poesía es un espacio en el que la protesta se escucha

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Si la ética, tal como yo la entiendo, adopta estas relaciones fundamentales entre el yo y los otros, con el fin de pasar de la empatía a la acción y de ir más allá de nuestra preocupación por nosotros mismos, entonces tal vez una lectura somática pueda ayudarnos a llenar esos huecos haciendo de la respiración y la palabra quebrada una suerte de puente entre todos.

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Encontremos esos puntos de contacto entre nuestros cuerpos y el poema, de modo que la voz, el ritmo, el acento y el oído estén totalmente comprometidos.

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Un pacto ético se consigue no solamente a través de la identificación del lector con el contenido, sino también a través de la propia experiencia visceral, corporal de la transición que involucra los sonidos y la voz.

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El ritmo estimula una nueva conciencia del yo respecto a su relación con los otros. Nos prepara para imaginar otros circuitos de contacto que evitan el control de la ley.

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Si la economía global se cierne sobre nosotros y afecta nuestras vidas cotidianas, también existe una enérgica resistencia que se experimenta en las artes, gracias a la presión material de cuerpos y voces contra cualquier dogma abstracto y totalizante.

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La poesía, entre otras artes, es un espacio en el que la protesta se escucha, en el que la fricción entre los cuerpos -y entre los cuerpos y las voces- se hace sentir. Es materia viva, está atada al presente, es algo que prácticamente podemos tocar, y también es una experiencia que trazamos en nosotros mismos, como resonancia de voces lejanas.

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Al final, la voz del poema forma parte de nuestro cuerpo, somos uno con el poema.

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El cuerpo de la voz (poesía, ética y cultura), Francine Masiello, Colección Ensayos Críticos, Beatriz Viterbo Editora, UNR, 2013.

le soleil de louise bourgeois . la dicha amarilla después de la canción del sol de muriel rukeyser

A horas del año nuevo, vuelvo a reunir, 
como hice a fines de 2012, 
a la artista plástica y escultora Louise Bourgeois 
y a la poeta Muriel Rukeyser, 
esta vez con el sol como motivo. 
Antes fueron los espirales, 
tan recurrentes en la obra de ambas, 
y tan fuertes para mí por su poder de retorno, 
no de lo mismo, sino de un versión más elevada, 
que absorbe lo anterior y asciende. 
Hoy, de Bourgeois, elijo Le Soleil, 
un hermoso grabado, con un sol-ojo ascendente 
que te mira directo y sube 
en un movimiento que no podía ser más que espiralado.
De Rukeyser, traduzco la última estrofa de su poema 
"Tiempo de lectura: 1 minuto 26 segundos",
que puede leerse entero aquí. 
Como verán, los espirales tampoco dejan de estar 
en el ritmo acompasado, y están también 
la verdad del ojo de la poesía, y el sol. 
Un sol que es dicha después del poema. 

Que el 2013 venga con mucho sol y con mucha dicha, 
que nos encuentre creando y ascendiendo.

the sun louise b
They fear it. They turn away, hand up, palm out
fending off moment of proof, the straight look, poem.
The prolonged wound-consciousness after the bullet's shot.
The prolonged love after the look is dead,
the yellow joy after the song of the sun.

Le tienen miedo. Se alejan, levantan la mano, 
palma hacia afuera, rechazan el momento de la verdad, 
que te mire a los ojos, el poema.
La conciencia prolongada de la herida 
después del impacto de la bala. 
El amor prolongado después de la muerte de la mirada, 
la dicha amarilla después de la canción del sol.

rancière . el maestro ignorante . la emoción del poema

El secreto del genio es el de la enseñanza universal: aprender, repetir, imitar, traducir, analizar, recomponer. En el siglo diecinueve, es cierto, algunos genios empiezan a invocar una inspiración más que humana. Pero los clásicos no se alimentan de ese genio. Racine no tiene vergüenza de ser lo que es: un necesitado. Aprende Eurípides y Virgilio de memoria, como un loro. Pretende traducirlos, descompone las expresiones, las recompone de otra manera. Sabe que ser poeta es traducir dos veces: es traducir en versos franceses el dolor de una madre, la ira de una reina o la furia de una amante, es también traducir la traducción que Eurípides o Virgilio hicieron de ello. Del Hipólito coronado de Eurípides hay que traducir no sólo a Fedra, lo que se entiende, sino también Athalia y Josabeth. Ya que Racine no se engaña sobre lo que hace. No cree tener un mejor conocimiento de los sentimientos humanos que sus oyentes. «Si Racine conociese mejor que yo el corazón de una madre, perdería su tiempo explicándome lo que ha leído; yo jamás encontraría sus observaciones en mis recuerdos y no podría conmoverme. Este gran poeta supone lo contrario; él sólo trabaja, sólo realiza tantos esfuerzos, borra una palabra o cambia una expresión, porque espera que todo será comprendido por sus lectores tal como él mismo lo comprende.» Como todo creador, Racine aplica instintivamente el método, es decir, la moral, de la enseñanza universal. Sabe que no existen hombres con grandes pensamientos sino solamente hombres con grandes expresiones. Sabe que todo el poder del poema se concentra en dos actos: la traducción y la contratraducción. Conoce los límites de la traducción y los poderes de la contratraducción. Sabe que el poema, en cierto sentido, es siempre la ausencia de otro poema: ese poema mudo que improvisa la ternura de una madre o la furia de una amante. En algunas escasas ocasiones, el primero se acerca al segundo hasta imitarlo, como en Corneille, en una o tres sílabas: ¡Yo! o bien ¡Que se muera! El resto está supeditado a la contratraducción que hará el oyente. Es esa contratraducción la que producirá la emoción del poema; es esa «esfera de la proliferación de ideas» la que reanimará las palabras. Todo el esfuerzo, todo el trabajo del poeta consiste en suscitar ese aura alrededor de cada palabra y de cada expresión. Por eso analiza, disecciona y traduce las expresiones de los otros y borra y corrige sin cesar las suyas. Se esfuerza en decirlo todo, sabiendo que no podemos decirlo todo, pero que es esta tensión incondicional del traductor la que abre la posibilidad de la otra tensión, de la otra voluntad: el lenguaje no permite decirlo todo y «hay que recurrir al propio genio, al genio de todos los hombres, para intentar saber lo que Racine quiso decir, lo que diría como hombre, lo que dice cuando no habla, lo que no puede decir mientras sólo sea poeta».

el arte no solamente se contempla

Desafiando el frío, en la pared con más sol de la cuadra de Olleros entre Charlone y Córdoba, los chicos y chicas del espacio de apoyo escolar de La Scalabrini, junto con los demás nenes y nenas que se acercaron al festejo por el 367º aniversario de Chacarita, pintaron un hermoso y colorido mural.

“A nuestro barrio lo imaginamos así” fue la propuesta, para dibujar y pintar entre todos el futuro del barrio. Primero, miramos dibujos antiguos e históricos de Chacarita, para conocer un poco más sobre su pasado. Después, a través de artesanales catalejos, observamos con ojos nuevos lo conocido y pensamos el presente del barrio. Y, así, estuvimos listos para armar el mural, con témperas, crayones y papeles multicolores, que se llenó de autos supersónicos y de casas y edificios brillantes, y hasta de un colectivo 19 que, en el futuro imaginado por los chicos, se convirtió en una nave espacial.

Desde La Scalabrini, promovemos la participación de todos y de todas en este tipo de actividades de creación artística. Porque el arte no es algo que solamente se contempla, sino que puede ser una experiencia plural y una práctica compartida y colectiva.

árbol . josé watanabe . se resolverá limpiamente en nuestros ojos

En el bosque que bordea la carretera
un árbol ha desenterrado una de sus poderosas raíces
……………..para abrazar una peña blanca.
La tierra no le fue suficiente:
……………………la raíz es una extremidad
donde el árbol se apoya para subir aún más alto.

No conozco el nombre del árbol
pero sus largas ramas caen lacias y rápidas
……………como una cascada
…………………………sobre la peña.

El árbol sube y cae al mismo tiempo,
pero para nuestros ojos
…………..este doble movimiento es uno solo.

Cómo te lo digo: para el lenguaje
subir y bajar son dos conceptos enfrentados
………………………y nunca se funden.

Mejor ven a la carretera,
la mismidad del doble movimiento del árbol
sólo se resolverá limpiamente en nuestros ojos.

De La piedra alada 

Un análisis del libro, con definiciones de JW sobre la poesía y la felicidad, y con reflexiones acerca del deseo, lo real, la impermanencia, aquí.